Hace mucho tiempo, pero queremos creer que en realidad no fue hace tanto, nuestras mamis creían que pasar tantas horas frente a la computadora no nos iba a hacer muy bien que digamos.
Aunque no nos conocíamos todavía, teníamos vidas bastante paralelas: jugábamos mucho, nos juntábamos con amigos todo el tiempo, fiestas, y aunque uno dale que dale con la redonda y el otro dale que dale con la guitarra, los dos leíamos hasta la contraetiqueta de los shampús en el baño, y compartíamos otro vicio un poco más secreto que el juego. Inventar historias y escribirlas. Pocas veces alguien tenía tiempo o paciencia de leer.
Después de muchos años de jugar, escribir, pasarla joya y de vez en cuando no tanto, nuestras viejas comprobaron (cada una por su parte, porque ellas tampoco se conocían entre sí) que no hubo efectos secundarios y se dejaron de preocupar tanto. Pero a nosotros siempre nos quedó la espina de meternos de cabeza adentro de esos mundos increíbles y realizar todo tipo de proezas, como el héroe de cualquier juego. Bueno, esto tampoco pasó. Ante esta imposibilidad (y frente al hecho de que a esta altura nos conocimos los dos y nos enviciamos haciendo cómics) decidimos no desesperar y finalmente escribir una historia donde los protagonistas pudieran hacer lo que nosotros teníamos vedado. Paradójico, ¿no?
El caso es que le tuvimos que encontrar la vuelta a esto, el lado positivo. Y ahora nos dimos cuenta que quienes manejan los hilos de la historia y a los protagonistas somos nosotros... que es como una manera de hacer eso que antes no sabíamos cómo. Porque cuando estás escribiendo algo como Nakoma, te dejás llevar y de repente sos Ark, o Santi, o cualquiera de los otros. Es como estar ahí. Y nuestra esperanza no tan secreta es que en el momento de leer esta historia, a vos también te pase algo un poco parecido.
La reflexión final más adecuada para este caso sería si nuestras madres no habrían tenido algo de razón, quizás esto sea ... ¿un efecto secundario?
Fran - Pablete.
11/18/2007 11:43:21 PM
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario